C.A.S.A.
Camino a Ser Amor

Un espacio para atravesar acompañados, procesos de transformación profunda

Hay momentos en los que algo deja de encajar o incluso en los que la vida que habíamos construido comienza a desmoronarse: un trabajo que se termina, la muerte de algún ser querido, una enfermedad que aparece o una relación que atraviesa una crisis profunda.

Los momentos en los que parece que todo se cae suelen ser los más fructíferos para que inicie o se profundice la relación que uno tiene con uno mismo y con la existencia.

C.A.S.A. nace para esos momentos.

Un espacio íntimo, cuidado y profundo para quienes sienten que algo está cayendo en su vida y desean permitir que emerja una forma más auténtica de estar en el mundo.

¿Qué es C.A.S.A.?

C. A. S. A. significa Camino A Ser Amor y lejos esta de ser metaforico. Es literal. Todos, mas o menos conscientemente estamos andando hacia el amor y C. A. S. A. es para eso, para encarnar el amor.

Se trata de un circulo de autoconocimiento en donde nos juntamos para abrir nuestro mundo interior, no solo para conocerlo sino también para ofrecerlo como espejo al resto de los participantes del grupo. Muchas veces menospreciamos la influencia que tiene lo que vivimos y no advertimos el poder que hay en mostrarnos vulnerables y dejar que lo que nos ocurre sea visto.

Es un espacio donde se viene a atravesar lo que está ocurriendo, a sentirlo en el cuerpo, a reconocer los puntos ciegos y a permitir que ciertas identidades comiencen a aflojarse. No trabajamos para mejorar la versión vieja de nosotros mismos, sino para dejar que se caiga y que se abra espacio para algo más verdadero.

Si nos abrimos a mirar los conflictos en lugar de defendernos de ellos, toda vivencia tiene el potencial de llevarnos a despertar un amor y una paz que no somos capaces de imaginar.

Hacia ahí nos dirigimos en C. A. S. A

Una nota importante

C.A.S.A. es un universo en expansión. El círculo online es la forma que toma hoy.

¿Para quién es C.A.S.A.?

C.A.S.A. está especialmente orientado a personas que:

Más allá de las formas, CASA es para personas comprometidas con su proceso y
dispuestas a mirarse con honestidad.

¿Para quién no es C.A.S.A.?

C.A.S.A. no esta dirigido a personas que:

El lugar desde el que se sostiene este espacio

C.A.S.A. no es una terapia grupal en el sentido clásico ni un espacio clínico. No se realizan diagnósticos ni hay un coordinador ubicado en el rol de terapeuta que “atiende” a un grupo. El acompañamiento se da desde otro lugar.

Quien coordina el espacio sostiene el encuadre, lee la información que aparece en cada participante, así como  lo que va emergiendo en el campo grupal. A veces acompaña lo que traen otros y, otras veces, comparte experiencias personales que ya han sido transitadas, elaboradas e integradas, mostrando cómo fueron atravesadas y procesadas para que eso también pueda funcionar como espejo. La exposición personal no se da desde lo crudo ni desde lo no resuelto, sino desde una experiencia ya decantada, puesta al servicio del proceso colectivo.

El eje no está puesto en “tratar” a las personas, sino en habitar juntos un campo de presencia, escucha y honestidad, donde lo que emerge puede ser visto, nombrado y atravesado.

C.A.S.A. esta diseñado para acompañar procesos personales profundos, pero no reemplaza ni suplanta un espacio terapéutico individual cuando este es necesario.

¿Quién coordina C.A.S.A.?

Algo de lo que uno se va dando cuenta a medida que avanza hacia si mismo, es de que uno no es quien piensa que es. La identidad, como conjunto de pensamientos encarnados, es solo una posibilidad, dentro de las infinitas que hay. Y porque digo esto? Porque si bien estudie psicología en la Universidad del Salvador y vengo leyendo y escuchando a diferentes maestros que enseñan la no-dualidad desde que tengo 18 años, no me sirve decirlo para hablar de mi.

Desde mi perspectiva, tiene mucho mas valor el aprendizaje de los momentos en donde mi realidad se quebró, que lo que estudié. Y no porque el estudio no tenga valor, sino porque en la experiencia no queda mas remedio que meterse en uno mismo, ir hasta lo que duele y averiguar que es lo que esta queriendo emerger de uno. Spoiler alert: amor.

De hecho se podría decir que C. A. S. A. es el fruto de ese proceso de autodescubrimiento del amor que soy y que sos. Quiero seguir aprendiendo a ser amor, así que por eso lo enseño. Quiero enseñar a ser amor, así que por eso me abro a aprenderlo… 

¿Cómo funciona CASA?

Información general

Dinámica del Circulo

Al no ser un curso, ni nada del estilo, no hay un temario especifico, sino que lo que vamos a ver esta dado por la informacion explicita e implicita que cada persona traiga, asi como de lo que surja en el vinculo entre cada participante.

Por este motivo, la dinamica de los encuentros es flexible. No es posible anticiparse a las preguntas, problemas o dolores que aparezcan. De todos modos, la base de los encuentros va a ser la siguiente: Empezar con una mini meditación (para volver al cuerpo) plantear una frase, dilema, conflicto, etc. (traída por Tomi o por alguno de los participantes) y luego charlarlo entre todos.

C.A.S.A. es un círculo vivo, es una membresía que no tiene una duración especifica. La recomendación mínima de permanencia es de 3 meses, sin embargo, las personas pueden retirarse cuando lo necesiten, sin obligación de permanencia. En caso de salir y querer volver a entrar en el futuro, no nos aseguramos de que haya disponibilidad cuando eso ocurra. 

Inversión: 97 usd

Incluye los cuatro encuentros mensuales, acceso a las grabaciones y al espacio de comunidad.

¿Cómo participar?

Para cuidar la calidad del espacio y del proceso grupal, el ingreso a C.A.S.A. se realiza a través de un formulario de aplicación.
Si sentís que este espacio puede ser para vos en este momento de tu vida, podés aplicar y responder algunas preguntas.
En caso de que C.A.S.A. sea un buen encuadre para tu proceso, recibirás los pasos para completar la inscripción.

Si estás atravesando un proceso de transformación y no querés hacerlo en soledad, C.A.S.A. es un gran espacio para acompañarte.