Me pasa algo contraintuitivo. A más charlo con amigos, familia, consultantes o desconocidos; cuantos más videos grabo o pensamientos escribo; cuanto más hacia adentro voy y más pareciera que me conozco a mí mismo, más me doy cuenta de que no tengo ni idea de quién soy.
Soy consciente de que lo lógico sería que acá ponga mis logros, mis estudios o mi historia. Y si bien forman parte de mí, también me encierran en identidades que no me definen. Es verdad que me recibí de Lic. en Psicología, que escribí un libro o que comencé a cuestionarme la existencia a los 18 años. Sin embargo, nada de eso me termina de representar actualmente.
No sé qué hago acá, no sé a dónde voy, no sé quién soy y me parece apasionante descubrir que no sé, que no tengo por qué saber y que, si me abro a esta experiencia de completa ignorancia, puedo aprender de lo que se muestra ante mis ojos.
A día de hoy me dedico a esto: a investigar la conciencia y a compartir lo que encuentro.